Ya es hora…

en

Es hora de soltar anclas

de abrir alas

de aceptar el reto.

Es hora de olvidar lo que queda en el olvido,

de darle espacio a lo incierto,

de agradecer lo vivido.

Es hora de sondear el destino,

de aceptar la prueba y el error,

de dar la bienvenida

al incierto camino.

Es el momento ya repetido de sabernos fuertes en un basta por ahora, porque mis naves son de acero y tu corazón guía el navío.

Porque si nos permitimos lo incierto entonces vamos por buen camino. Porque si nos detenemos en la espera morimos en vida y se torna condena.

Ya es hora de soltar un GRACIAS con el corazón partido. Que nadie muere cuando hay vida, y que la vida es esto, ni más ni menos que encontrarle algún sentido. Que depende de uno amar hasta el cansancio y el amor también es huella en lo vivido, cuando el presente aprieta timoneando naves en un mar desconocido.

Que no aparezcan carteles anunciando cobardía, porque voy a elegir otro camino. Que si se pone oscura la noche siempre encuentre una vela en mis maletas, y que encuentre compañía en quien me quiera y que lo sienta.

Es hora ya de hacerle caso a esa intuición bien clara y tonta, que se pierde por momentos de su rumbo en el camino. Ella sabe y yo la escucho… que yo sorda aún no estoy, aunque a veces me demore en escuchar lo que recibo.

Venga, que tú y yo ya hemos tenido suficiente, está bien por el momento. Vuelvo a escucharte claramente, te sonrío y guiño un ojo; más me vale que sea ahora y no más tarde, cuando ya no queden fuerzas suficientes. Preparo equipaje y armo el circo; nunca sé con qué me encuentro. Despacito suelto anclas, miro el puerto. Hay de todo en esa orilla, incluso esas siluetas que no me han mirado ni elegido. Miro atrás y veo huellas en el sendero, invisibles para algunos, para otros grandes surcos de recuerdos.

Que no me pierda en el camino, y que si me pierdo vuelva a reír de mi despiste y de mi olvido. Que sepa ver a tiempo cuando no hay lugar para mi ser y mi navío. Que tengo a mano otra maleta de verdad y valentía, porque siempre es necesaria para abrir espacio en otras vidas.

Que no descanse más de lo necesario, porque si igual voy a morir prefiero estar despierta en la tormenta y disfrutarla, que andar dormida en la rutina, el aburrimiento o el hastío. Que al respirar mi corazón inunde de furia, esa necesaria que me empuja a saltar al vacío. Que la adrenalina no abandone jamás mi sangre, porque los saltos son grandes y estoy en soledad, muy cerca del precipicio. Nadie me empuja pero tampoco toma mi mano, nadie me detiene ni me espera al otro lado. ¿Qué más da, si el viento empuja las velas y mi corazón está ya preparado?

No hace falta tanta materia ni peso; yo sólo quiero una gran bolsa verde de esperanza, kilos rojos de amor y tres cajas amarillas de locura. Que repuestos no me falten, y si las reservas se agotan que siempre encuentre a alguien que le sobre y me los preste por un tiempo. Juro que no robo, y que devuelvo hasta el último céntimo.

Que así me vea algún pirata, tropezando con la bolsa y con mis cajas. Que se ría a carcajadas cuando sus naves se pierdan, pero que confíe en lo que ha logrado al levantar sus propias anclas. “Te cambio tu bolsa por una de mis cajas”, que hoy por ti y mañana por mí no serán un gran dilema.

Porque llegó el momento que tanto susurrabas; no podía oír, “tengo mucho por vivir, no me apures que voy lenta”. Tu respuesta llegó a tiempo: “pero entonces, no les mientas”. Y cómo no escuchar a la intuición y al corazón, si son ellos los que aguantan, empujan y abrazan en la espera.

Que sea hoy y no mañana.

Que mañana puede ya ser tarde, y luego te lamentas.

Eleven anclas, ya estoy lista. ¿A quién le hablo, si no hay nadie a la vista? Arremango abrigo, calzo botas, con un par es suficiente. Miro al cielo, celeste como mi bandera y limpio. Respiro sal, libertad y algo de atino. Giro mi vista bañada en nubes, y allí veo a mi Madre: siempre firme, siempre en puerta. Dando a luz de nuevo, como aquel primer día de febrero, diciéndome en sus ojos “ya no frenes, no tengas miedo. Que la muerte te encuentre bailando, cantando, haciendo, alzando tu voz, sintiendo amor del bueno y no durmiendo”.

Papá tiembla a su lado, disfrazado de hombre valiente, mientras el calcio de sus huesos se convierte en todo miedo. Con sonrisas saca fuerzas de la misma vida que me dio y me abraza diciendo: “cuando el viento intente tirar tus velas, nunca olvides tu calma. Respira profundo, que sea tu propio aire el que detenga la tormenta. Si me muero en tu ausencia no te detengas, mirá siempre hacia adelante que yo estaré esperando en la otra orilla. Y no olvides que cuando la noche oscura llegue será la hora más cercana al amanecer, no renuncies a ella…”

Suelto a mi viejo; el aire empuja una próspera salida. Dos hermanos sonríen a mi osadía, esconden lágrimas tal vez y como siempre, esquivando otra puta y esperada despedida. Elecciones, consecuencias de la vida.

No me extrañes; sigo siendo, sigo estando.

Que se vengan más tormentas, yo ya estoy navegando.

Que los golpes me den en lo justo, y que si no remonto con rapidez la vida me pille puteando.

Que no te arrepientas jamás de haberme amado y de no haber subido a mi navío, que la culpa es dañina y el daño es malo. Que no levantes desesperado tus manos gritando palabras al viento… ya zarpé hace rato, el aire ensordece y no te oigo; en el mar hay mucha brisa. No grites más… es tarde y siento frío.

Que las lágrimas valgan la pena, que sin ellas tampoco hay risas ni cantos.

Que sea hoy y no mañana. Se me hace tarde; la incertidumbre se viste de engaño y no sabe de esperas.

Que caiga cien veces más y me levante otras mil,

porque a esta altura

el cuerpo aún vibra

y mi sangre quema,

de amor explotan

los sueños que esperan;

el corazón renace,

las manos tiemblan.

Navego contra el viento

y mi alma…

vuela.

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No me extrañes; sigo siendo, sigo estando.

-Poli Impelli-

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Plural: 42 Comentarios Añadir valoración

  1. Borgeano dice:

    De esto hace años, todavía no he vuelto y, tal como lo dije en mi blog cuando cumplí un año de haber partido “Fue la mejor decisión que tomé en mi vida”. A eso apunto cuando te digo “¡Bravo! me gusta esa actitud”. No es una frase de compromiso; es algo que lo dice alguien que ha probado en carne propia todos los beneficios de decir “Adiós” o, también “Hasta acá”.
    ¡Buena singladura, mujer!
    Un fuerte abrazo.

    P.D.: tuve que dejar el comentario en dos partes porque en una sola era demasiado extenso y desaparecía el botón de “Publicar comentario” debajo de la barra gris. Sorry!

    1. poliimpelli dice:

      Muchísimas gracias. Es encantador encontrar gente que comprende desde el fondo que hay “adioses” positivos, y que un “hasta acá” te puede modificar la existencia. No hay nada negativo en ello, más bien lo contrario.
      Gracias por tu aporte, por dejar tu experiencia. Un placer. La “carne propia” es lo que provoca empatía 😉
      Abrazo infinito.

      1. Borgeano dice:

        Sí, y es increíble cómo esas palabras se van haciendo carne en nosotros y comenzamos a usarlas cada vez más seguido (ese “Despojarse de todo” del que hablé en el otro comentario ya es una muletilla habitual en mí). El tema de los “adioses” es otro. Casualmente en este mismo momento estoy revisando un libro de poemas (a ver si tengo algo de suerte en alguna editorial) y uno de ellos termina diciendo “hay adioses que son una bendición”. La misma idea ronda en mentes similares, sin duda alguna.

        Abrazo y buenos andares.

        1. poliimpelli dice:

          Ahhh, yo quiero esos poemas! Éxitos en tu buen andar, a ver si llegamos a leerlos 😉

          1. Borgeano dice:

            Pues espero poder colocarlo pronto y, estés donde estés voy a mandarte un ejemplar.

            Abrazo.

          2. poliimpelli dice:

            🙂 Y yo lo esperaré. ¡Abrazos!

  2. Borgeano dice:

    ¡Bravo! Me gusta esa actitud; y más cuando viene de la mano de un poema bien escrito.
    Creo que nos conocemos de hace poco tiempo, Poli y no sé bien de dónde eres; pero me gustaría dejarte una pequeña semblanza personal. Hace unos años (unos cinco, más o menos), cansado y aburrido de todo, decidí dejar todo eso atrás. Es así como tomé la decisión de que lo material no iba a gobernar más mi vida. Dejé (literalmente: dejé) todo aquello por lo que las personas luchan toda su vida: casa, negocio, auto, posesiones… todo. Puse en un bolso algo de ropa, mi laptop y unos cuadernos en una mochila, y salí a la ruta. Mi familia me preguntaba “¿Adónde vas?” “No lo sé” Era mi respuesta. “¿Cuándo vuelves?” “No lo sé” Repetí.

    1. poliimpelli dice:

      Soy de Argentina, igual que vos 😉
      Y vivo exactamente igual, con una mochila al hombro, mi laptop, cuadernos, lapiceras y mis pasaportes (creo que estos deberían ir primeros en la lista). ¿Qué puedo decirte yo? Que en la tumba entra muy poco, y que miro a diario qué me voy a llevar. Si puedo, adquiero. Si no, me desligo, y así el peso se hace más liviano. No tengo las preocupaciones que tiene el resto, más bien me ocupo de soltar y decir “adiós” cuando llega el momento. MI momento. Que los demás entiendan o no, no es mi problema. Por eso el “no lo sé” es tan real. Porque se vive en presente. Gracias por pasar, sigo en tu otra respuesta.

      1. Borgeano dice:

        Firmo al pie. Vi una imagen tuya luego de haber escrito lo anterior y me di cuenta de que estaba hablándole a alguien a quien no le hacen falta tantas palabras.
        Compartimos la sabiduría de lo poco y de, como alguna vez titulé una entrada en mi blog, “Despojarse de todo”. Ése es el camino.

        Abrazo.

        1. poliimpelli dice:

          A mí las palabras me llenan, y más cuando vienen de alguien como tú. Es un placer recibirlas y compartir experiencias.
          ¡Millón de gracias! Más abrazos.

  3. Álvaro dice:

    La magia de la poesía…Precioso, amiga. Espero que estés pasando un gran verano.

    1. Poli Impelli dice:

      ¡Muchas gracias, Álvaro!
      En realidad, estoy pasando un gran invierno, jaja. Nos estamos congelando de a ratos (Argentina), pero ya sabes… todo pasa y todo llega. Espero que tú estés en un gran verano. 😉
      Abrazos infinitos.

  4. JC dice:

    Excelente! Me hiciste enamorar de la poesía.

    1. Poli Impelli dice:

      Muchas gracias, por leer y dejar tu opinión. Fuerte abrazo y que siempre sea hora de dar un paso más. 😉

  5. MJBeristain dice:

    Fantástica vida interior Poli. Un besazo

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, bella. Besazo de vuelta para ti. 🙂

  6. rompomoldes dice:

    Me encanto , yo también quiero volar !!!

    1. Poli Impelli dice:

      No te demores!!! 😉
      Gracias por leer y comentar.

  7. Que preciosa entrada.
    Me ha encantado.
    Un gusto de leerte y saludarte
    Besitos

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Esperanza.
      Un gusto para mí que te haya gustado y que pases a saludarme.
      Besos de vuelta 🙂

  8. carmenguzman1 dice:

    Me gustó. Linda entrada, grandes verdades 🙂

    1. Poli Impelli dice:

      Muchas gracias, Carmen 🙂

    1. Poli Impelli dice:

      ¡Muchas gracias! 🙂

          1. gloriaarmit dice:

            Solo digo lo,que siento

  9. Álvaro dice:

    Qué manera tan elegante de escribir. Bravo!

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Álvaro.
      Seguimos aprendiendo, de a poco pero con el corazón en la pluma.
      Abrazo Infinito para tu semana 🙂

  10. Paula dice:

    Poli amiga, te veo y te siento en lo que escribís…sos una genia, te admiro y te quiero! Trato de convencerme de tu partida con estas palabras…esperando el regreso!!

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Pauli. Mis partidas son siempre regresos 😉
      ¡Te quiero mucho!

  11. torpeyvago dice:

    ¡Pedazo despedida! o toma de decisión y despedida.
    Y pedazo de prosa:
    Papá tiembla a su lado, disfrazado de hombre valiente, mientras el calcio de sus huesos se convierte en todo miedo

    1. Poli Impelli dice:

      ¡Muchas gracias!
      Abrazo infinito para tu finde 🙂

  12. Carolina dice:

    Bellísimo, muy profundo y emotivo. Me identifica mucho, somos muchas personas que estamos navegando así, buscando quitarnos los miedos que la historia nos ha dejado.
    Un gran abrazo, Poli. 🙂

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Caro, me alegro que te hayas sentido identificada. Todos vamos navegando, así es.
      Otro gran abrazo para ti, gracias por leer!
      🙂

  13. Carlos Castro dice:

    Simplemente Hermoso

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Carlos.
      Un placer tenerte por acá.
      ¡Abrazos!

  14. Qué poder en las palabras. Me causa mucha envidia leer frases que dicen tanto y con tanta fuerza (“Que se vengan más tormentas, yo ya estoy navegando”); ojalá mi arte crezca y pueda un día lograr algo como esto.
    Y por otro lado, cuánta envidia de tu vida. Amaría tener tu valor para levar anclas e irme lejos.
    Me inspiras mucho, Poli, en la escritura y en la vida. ¡Gracias y buen viaje!

    1. Poli Impelli dice:

      Tus libros ya dicen lo que has logrado,
      más no todos saben de tu fuerza y osadía.
      Quizás sólo falte tiempo,
      los años y viajes enseñan
      de qué se trata la vida.
      No me extrañaría que zarpes pronto,
      pero hay un camino andado,
      y quizá sea ese camino
      el que te lleve siempre a buen puerto.

      Gracias, a VOS, por enseñarme, estar, y ser conmigo.
      Te veo mañana, en nuestro sitio favorito: una librería 😉
      Te quiero, buen viaje de vida para vos también.

  15. Que preciosa entrada Poli 🙂 besos enormes de miércoles.

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Silvita. Besos y abrazos infinitos para tu miércoles, también 🙂

Soy todo oídos... ojos. Bueno, que me cuentes lo que quieras.