Dicha

en

El placer de ser inadecuada, de levantar mi voz sin miedo.

La paz de preferir ser feliz antes que tener razón, y ver tranquila desde afuera cómo se matan empuñando egos.

La dicha de no sentir vergüenza por hacerle honor a mis vicios y por comer sin cubiertos.

La sonrisa que cubre mi rostro por gemir hasta que te dan espasmos y te asustas, y te preguntas si aún estás vivo con esa cara de espanto.

El deleite de moverme sin ritmo, de vomitar palabras y lágrimas al mismo tiempo. La satisfacción de poder reírme a carcajadas en un velorio y de poder llorar en un orgasmo.

El regocijo de sentirme completa para no necesitar de otras mitades. El gusto de ser yo y de que me importe tan poco lo que pienses o digas.

El gozo de poder decir «NO» aunque luego tenga que pagar las consecuencias. El placer de haber querido tanto y tantas veces para darme cuenta de que en mi lista siempre voy primera.

La fortuna de poder decir: «yo pago esta vez» y no sentirme más ni menos por ello.

El deleite de no empeñarme en complacer convencionalismos ni tradiciones ni «comprar» lo que el resto ofrece.

La diversión de no ponerle límites a nada, de cagarme de risa de mis defectos y de mis miedos.

La bendición de poder cocinar en pelotas, rascarme el culo un domingo en la mañana sin ninguna responsabilidad ajena o propia sobre mis hombros, y de estar lista para mí misma cuando estés por aparecer de la nada.

La felicidad de poder pisar descalza esta tierra, de no tener que llevar tacos por haber nacido mujer ni andar incómoda en mi camino, y de poder expresar a gritos que yo sí sencilla antes que muerta.

La rara sensación bien entendida por ser esa mujer a la que tanto temen, pero que extrañan en silencios y llaman aunque pasen años, porque están agotados de tanto plástico y sumisión buena, bonita y barata.

El inmenso placer de ser la más puta o la más santa, la más prudente o la altitonante, la más agnóstica o la creyente, la más ilusa o la intuitiva, la más mujer y la más hombre al mismo tiempo, cuando soy solo yo decidiendo.

En fin. Una gran dicha que justo, justo a mí, me haya tocado ser tan YO.

– Poli Impelli –

Etiqueta Safe Creative

 

Plural: 15 Comentarios Añadir valoración

  1. Clau 😊 dice:

    Y afortunados los que tenemos la dicha de que siendo tan tú nos elijas para seguir recorriendo la vida. 😘😘

    1. Poli Impelli dice:

      Hermosura, gracias por tus palabras. Seguiré eligiendo y dándome esos grandes gustos, ¡cómo no! ;-).
      ¡Abrazos infinitos!

  2. Excelente texto y excelente afirmacion y reafirmacion de una misma. Felicidades por ser. Pocos pueden o se atreven.

    1. Poli Impelli dice:

      Gracias, Javier, por leer y dejar tu comentario. Un placer tenerte en mis abrazos infinitos. 🙂

    1. Poli Impelli dice:

      :-).
      Gracias por pasar, ¡salud!

  3. Según Lord Byron

    Al que cae de una dicha cumplida no le importa cuan hondo sea el abismo.

    Saludos Poli o_O

    1. Poli Impelli dice:

      Mi Lord Byron… si él lo dice, pues duermo en paz. 😉
      Gracias, Andrés, por estar aquí presente. Abrazos para ti.

  4. marguimargui dice:

    Has vendido el coche y te ha salido un volante en las manos que de izquierda a derecha te lleva.
    Tu destino es la línea central de la carretera.
    Tú sí que sabes Poli Pocket

    1. Poli Impelli dice:

      ¿Y tú cómo sabes que yo he vendido un coche? ¡Joder! Jajaja.
      Vamos con la línea central. Acompáñame, maestra.
      Gracias por pasar, mi Margui.

      1. marguimargui dice:

        Porque tengo tu ojo coño jajajajs
        Veo todos tus movimientos.
        No digo donde vas ahora para que no se entere todo el mundo jahajshs
        Besos pesha

        1. Poli Impelli dice:

          Ajajaja, ¡me había olvidado, cierto! Mi ojo en tu mano, pues claro! 😉
          Gracias por la reserva, eres un sol! jajaja.
          Besos de vuelta, pesha.

  5. CARPE DIEM… el aquí y ahora!!

    1. Poli Impelli dice:

      😉
      ¡Gracias por pasar y dejar tus palabras!

Soy todo oídos... ojos. Bueno, que me cuentes lo que quieras.